La Historia de Nuestro Club

Luís Álvarez, profesor de la Escuela de la Plaza de la Harina, decidió formar entre los mayores de sus alumnos un equipo de "football" para lo que convocó una reunión a la que asistieron entre otros Carlitos, Cotelo, Manolo, Otero, Luís Peña, Cebral, San José, César, Gómez, Paco, J. Fernández, Mouriño y Manolo Caridad. Era el mes de Septiembre de 1927. En aquella reunión se nombró Presidente y Tesorero a Luis Álvarez bautizando al equipo como "Escolar FC", y merced a la ayuda económica del Sr. Caridad se adquieren las primeras camisetas blancas aunque por mayoría se decide que los colores del Club serán camiseta azul celeste (con la cruz de Santiago como insignia del capitán) y pantalón negro y medias negras con la vuelta blanca. Estos colores se usarían hasta 1935. Un nuevo esfuerzo económico y la ayuda de D. Jaime Vázquez permite comprar el primer balón que costó "siete pesetas" (0,04 €). Con el paso del tiempo y tras dejar la escuela varios de aquellos alumnos, deciden independizarse y cambiar el nombre del club por el de “Unión Ciudad”. La pugna por la supremacía en la Ciudad Vieja llevó al definitivo cambio de nombre. Esa pugna era con el otro equipo infantil, el “Racing Parrote” y como ya había un equipo en La Coruña que se llamaba “Unión Sporting” se decidió el nombre que hoy se mantiene: Sporting Ciudad. PRIMEROS ÉXITOS La primera copa se consiguió en Marzo de 1929 en encuentro disputado contra el Racing Parrote al que se vence por 4 a 1. Tras disputar varios torneos, y tras haber ganado la segunda copa en el organizado por el "R. Orillamar", se acuerda regalar unas botas al capitán y artífice de tantas victorias, Carlitos. Las botas costaron "seis pesetas" 0,03 €. SOLIDARIO En 1933, en Junta General, se acuerda que a aquel jugador que haya de faltar al trabajo a causa de una lesión, el Club le abonará los jornales perdidos. La trascendencia de este acuerdo para el jugador (cuando aún no existían seguros deportivos ni mutualidades) y el sacrificio para el Club, saltan a la vista por sí solos e indican la madurez y responsabilidad de sus rectores, conscientes de que al "jugador" ha de anteponerse "el trabajador" que necesita ganar un jornal, (la esencia del concepto desinteresado de "amateur" desde nuestro nacimiento como equipo). Hasta que fue implantado el "Montepío de Modestos" y con ello relevado de su labor protectora, el Club nunca dejó de cumplir este compromiso, aunque en alguna ocasión para poder mantenerlo hubiera de comprar camisetas a crédito. EL CAMPO DE LA ESTRADA El equipo contaba como "campo propio" el conocido como "de La Estrada", lo que no era obstáculo para que tuviera que ir un jugador muy de madrugada a "cogerlo", pues el derecho de uso era del primero que llegase. A punto estuvo el Club de quedarse sin "su campo", pues a finales de 1933 se prohibió por parte de la Autoridad Militar jugar al fútbol, pero gracias a las gestiones del Capitán Maristany, se consiguió permiso para seguir usándolo y efectuar las obras de mejora hacía tiempo anheladas, variando su orientación y dándole mayores dimensiones. A iniciativa de Tomás Escobero se encargan unas porterías portátiles que alquiladas a los equipos que deseaban jugar con barrones por la cantidad de "cinco pesetas" cada partido (0,03 €) constituyeron durante mucho tiempo una saneada fuente de ingresos. En 1941 y por destinarlo a nuevas instalaciones militares, perdimos (esperemos que no definitivamente) el campo del que tan buenos recuerdos guardamos. COMPETIMOS Era 1934 el Sporting es invitado a participar en el Campeonato de 3ª Categoría Regional. El equipo se entrenaba en el Campo de La Estrada refrescándose posteriormente los jugadores en las aguas del Parrote. El torneo empieza en mayo de 1935 con victoria sobre el “Anderson” por 1-0, pero es interrumpido y no se reanuda hasta febrero de 1936 en donde jugamos la final ante el “Racing Vioño” al que también superamos por 1-0, con gol del histórico capitán Carlitos, que supuso que el Sporting Ciudad se proclamase campeón de La Coruña. Tristemente, al cabo de un año y a causa de una grave enfermedad, fallecía quien en tantas ocasiones había llevado al equipo a la victoria; Descanse en paz. La competición se paralizó durante la guerra civil española y se reanudó en la temporada 1940-41. No hubo que esperar mucho para que el Sporting lograse su primer título de campeón de Liga y con una sola derrota. Fue en la temporada 1946-47, en la que también ganó el Campeonato Comarcal, el Campeonato de Zona y la Copa Liceo. Era el inicio de una serie de éxitos deportivos, incluida la Copa de La Coruña, que no llegó a las vitrinas hasta la temporada 1955-56, en que el Sporting se impuso al Orzán en la final. Empate (1-1) en el primer partido y victoria (3-2), en el segundo. ANNUS HORRIBILIS De resultas de un golpe, en 1945 se le declaró una septicemia al jugador Gelito Simón. Al objeto de ayudar a su familia a soportar la carga del tratamiento, se organizó un partido con la colaboración de la Fábrica de Armas, figurando destacados jugadores en ambos conjuntos, estando formada la tripleta cemtral del Sporting por Borbolla, Elícegui y Chacho. Éste último aún ostenta hoy en día el record de goles marcados por un jugador en un encuentro de selecciones nacionales, 6 goles defendiendo los colores de la Selección Española. Grande fue el éxito económico y deportivo, respondiendo el público de forma unánime y saliendo altamente complacido, quedando como única nota desfavorable el que los medios que produjo no lograron conservar la vida del infortunado Gelito Simón (q.e.p.d). Aquel mismo año comenzó a hacer mella en Tomás Escobero la enfermedad de la que no se curaría. CON EL FÚTBOL MODESTO Innumerables son las acciones de apoyo a la creación, consolidación y mantenimiento de equipos a lo largo de nuestra provincia. Así, prueba de ello están el Club del Mar de Caión o la Cultural de Maniños, a los que además de acompañar en la inauguración de sus campos, (el de Caión hoy desaparecido), y en sus diferentes aniversarios, asesoramos en su constitución y ayudamos a nacer. Son estos los dos únicos equipos de la zona de la costa de Ferrolterra que visten de color blanco, pues esos fueron los colores de las equipaciones que gentilmente les cedió el Sporting Ciudad para que tales conjuntos iniciasen sus andaduras en aquellas primeras y costosas temporadas de principio de los años 60. CRUZANDO EL CHARCO Quizá, haya sido la época más importante del club la vivida entre 1974 y 1982 con Basilio Barral Gómez como Presidente. El fue el precursor de la compra del nuevo local social, en plena plaza de Azcárraga; bajo su mandato el equipo se proclamó Campeón Gallego de Aficionados en 1979; y además la sociedad logró trascendencia internacional. En 1978 el equipo viajó a Newark en el estado de New Jersey, en EE.UU., para enfrentarse al “Club España” de esa ciudad y también al “Círculo Español de Nueva York”. No fue el único viaje más allá del Atlántico, toda vez que en abril de 1979 se desplazó a Venezuela. En estos viajes no sólo tuvo cabida la actividad deportiva, sino que se tuvieron en cuenta los aspectos culturales y sociales. La repercusión informativa a nivel nacional fue extraordinaria resaltando el hito que suponía que un modesto equipo del fútbol amateur de La Coruña fuese el primero en cruzar el charco para disputar partidos amistosos en Norteamérica. PORTUGAL También en esa época, en 1978, se inició una fortísima relación con el “Académico de Espinho” (Portugal), que vino a jugar a nuestra ciudad e invitó al Sporting a participar en su torneo internacional los años 1981 y 1982. Basilio Barral fue homenajeado en vida por toda la familia Sportinguista, distinguiéndole con el nombramiento de Presidente de Honor a Perpetuidad y Embajador Perenne del Sporting Ciudad, in memoriam, en agradecimiento a su dedicación y amor al Club.


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